Sobre mí
Convicción personal desde 2012

Mi camino con Bacillus subtilis comenzó en 2012. En aquel entonces no buscaba una tendencia pasajera, sino una constante fiable para mi vida cotidiana. A partir de esta primera experiencia personal, con los años se desarrolló una profunda comprensión de la importancia de la continuidad y la calidad.
Quienes me conocen saben que no tomo decisiones de manera impulsiva. Valoro el sentido común y una cierta sensibilidad hacia las cosas que realmente perduran. Tras integrar el producto en mi rutina diaria durante dos años, en 2014 maduró la decisión de hacer accesible a otros esta experiencia y el conocimiento de esta cepa específica (DSM 21097).
De usuario a acompañante
Desde 2014 acompaño a personas que, al igual que yo, valoran la transparencia y la objetividad. En una época marcada por promesas rápidas y mensajes de marketing ruidosos, ofrezco un contrapunto consciente: calma, experiencia y una profunda confianza en un sistema que ha demostrado su eficacia durante más de una década.
Para mí, Bacillus subtilis no es una “solución rápida”, sino un acompañante silencioso. Se trata del poder de la rutina y de dar a la vida diaria una estructura fiable, independientemente de lo turbulento que sea el entorno.
Valores que perduran
Hoy, con 58 años, miro atrás a una etapa en la que he visto muchas tendencias ir y venir. Lo que ha permanecido es la convicción de que la verdadera calidad no necesita exageraciones. Mi trabajo se basa en:
- Honestidad: Solo comparto lo que yo mismo vivo desde 2012.
- Transparencia: El origen y la calidad de las cepas no son negociables para mí.
- Responsabilidad personal: Proporciono la información y el producto; la decisión sobre el propio camino es suya.
Le invito a recorrer mi página con tranquilidad. Aquí no encontrará “milagros”, sino los resultados de muchos años de experiencia y rigor técnico.
Cordialmente,
Andreas Kraus