Bacillus subtilis y el mundo oculto de las subtilisinas

Rusia, Japón y la naturaleza: tres caminos hacia el mundo de las subtilisinas

Un recorrido para descubrir la relación entre Trombovazim, la nattoquinasa y Bacillus subtilis.

Bacillus-Subtilis.eu

A veces, un descubrimiento fascinante comienza con una pregunta muy sencilla:

¿Qué tienen realmente en común el medicamento ruso Trombovazim, la nattoquinasa japonesa y Bacillus subtilis?

A primera vista: nada.

Pero al observarlo con más atención: muchísimo.

El hilo conductor lleva a una misma familia de enzimas

Al investigar sobre Trombovazim aparece un término prácticamente desconocido fuera del ámbito científico:

Subtilisina.

Las subtilisinas pertenecen a la gran familia de las serín proteasas, una de las familias de enzimas más importantes de toda la biología.

Pocas personas saben que la conocida nattoquinasa japonesa también pertenece bioquímicamente a esta familia. En la literatura científica suele describirse como una variante especial de la subtilisina producida por Bacillus subtilis var. natto.

De repente aparece una conexión realmente interesante:

🇷🇺

Trombovazim
Subtilisinas

🇯🇵

Nattoquinasa
Subtilisina NAT

🌱

Bacillus subtilis
Productor de diferentes subtilisinas y de muchas otras enzimas

Tres caminos.

Un mismo mundo de enzimas.

Rusia: el enfoque tecnológico

Trombovazim es un medicamento disponible en Rusia cuya tecnología se basa en subtilisinas inmovilizadas.

En este caso, el centro no es la bacteria, sino la enzima aislada y preparada mediante procesos tecnológicos específicos.

Podríamos decir:

Rusia sigue el camino de la estabilización y el uso farmacéutico de enzimas individuales.

Fuente: información del fabricante de Trombovazim.

Japón: el camino de la fermentación

En Japón se desarrolló, a lo largo de los siglos, una tradición completamente distinta.

Allí se produce natto: soja fermentada con Bacillus subtilis var. natto.

De esta tradición procede la nattoquinasa hoy conocida.

También aquí el foco se centra finalmente en una enzima concreta o en un grupo de enzimas estrechamente definido.

Podríamos decir:

Japón sigue el camino de la fermentación.

La naturaleza: el camino de la diversidad

Y aquí es donde el tema se vuelve especialmente interesante.

Bacillus subtilis no es una enzima.

Bacillus subtilis es un microorganismo vivo.

Mientras que la nattoquinasa y Trombovazim se centran en enzimas individuales o en grupos de enzimas bien definidos, la naturaleza suele funcionar de otra manera.

La naturaleza rara vez produce una única solución.
Produce sistemas.

Cuando Bacillus subtilis se activa, no se produce una sola sustancia.

Según la cepa y el entorno, pueden formarse numerosas sustancias:

  • Enzimas
  • Péptidos
  • Metabolitos
  • Moléculas de señalización
  • Compuestos bioactivos

Entre los más conocidos se encuentran, por ejemplo, las subtilisinas y el lipopeptido surfactina, ampliamente estudiado por la investigación científica.

Así surge una perspectiva completamente diferente:

Mientras que Trombovazim y la nattoquinasa pueden considerarse enfoques especializados basados en enzimas individuales, Bacillus subtilis representa un mundo de producción biológica mucho más complejo.

Del tubo digestivo al biorreactor

La mayoría de las personas consideran el intestino simplemente como un órgano de la digestión.

Pero quizá eso solo describa una parte de la realidad.

En realidad, en su interior tienen lugar, día y noche, innumerables procesos biológicos:

  • Fermentación
  • Transformación de nutrientes
  • Producción de metabolitos
  • Comunicación microbiana
  • Procesos enzimáticos

Desde esta perspectiva, el intestino se parece menos a un simple tubo digestivo y mucho más a un biorreactor natural.

Un lugar donde miles de millones de microorganismos producen, transforman e intercambian continuamente sustancias.

Una observación fascinante

Cuanto más se profundiza en este tema, más veces aparece la misma conexión:

Trombovazim.

Nattoquinasa.

Bacillus subtilis.

Tres nombres.

Tres enfoques diferentes.

Y, una y otra vez, aparece la misma familia de enzimas:

El mundo de las subtilisinas y, con él, el mundo de las serín proteasas.

La verdadera pregunta

Quizá el descubrimiento más fascinante no se encuentre en una respuesta.

Sino en una pregunta:

¿Por qué Bacillus subtilis y su mundo de enzimas aparecen una y otra vez cuando se habla de fermentación, procesos de transformación biológica y biotecnología microbiana?

Tal vez sea precisamente esta diversidad la razón por la que la naturaleza rara vez apuesta por una sola molécula.

Prefiere sistemas complejos.

Porque la naturaleza no piensa en preparados individuales.

La naturaleza piensa en redes.

Y eso es precisamente lo que hace que Bacillus subtilis siga siendo tan fascinante hoy en día.

Fuentes

Página de inicio

Este artículo tiene únicamente fines informativos y explica relaciones microbiológicas. No constituye asesoramiento médico ni una recomendación terapéutica.

Autor: Andreas Kraus
Fundador y Director General · Dirección científica
Más de 12 años de experiencia práctica con Bacillus subtilis (desde 2012).

Redacción e investigación: Selina Kraus
Periodista (B.A.) · Máster en Dirección y Marketing Online

Nuestro trabajo combina muchos años de experiencia personal con una investigación periodística rigurosa.

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